La obra en si esta muy bien, es un soliloquio de un hora del personaje solo, que pone a mal las costumbre y lo hábitos del mundo occidental, que sea la educación, la economía, los valores por los ojos de un gorila que sabe hablar y aprende mas que unos humanos.
Lo bueno con el teatro es que de uno, ves y aprecias la obra en si hacerse delante de ti, el vigor y la fuerza del texto bien interpretado lo vale todo. Y después, que es todo un lujo, puedes conversar con los participantes.
Así que después de una larga espera con aperitivo incluso, vino a conversar con la audiencia que se quedo Jodorowsky, padre e hijo. A el ultimo se le notaba enseguida cuando llego en el salón que era el, a pesar de haberse quitado el traje de mono y todo el maquillaje su carisma era intacto.
Por lo que es del padre estaba allí de repente, sin que me diera cuenta, como si su hijo captara la atención, incluso la mía, que era devota al chileno. Estaba allí, sentado, discutiendo con gente en francés, no tenia la presencia que creía, se le veía tranquilo, creo que era algo cansado, o a lo mejor me había ilusionado mucho con su figura. Yo estaba nervioso y tímido a la vez, vine solo, así que no podía conversar a mi gusto con alguien ni armarme de valor como para estar confiado lo mínimo.
Así que fue a ver en primer lugar a Brontis Jodorowsky para felicitarle en el papel, ya había oído detalles antes de gente al lado conversando sobre la obra. Así que le hable de las pelis de su padre, que si lo de El Topo le había marcado, me dijo que no, que era como un juego para el. Me aconsejo mirar Santa Sangre, que no había visto y de charlar sobre de esto con su padre que estaba detrás, casi que se me salía de la cabeza. Espere un poco, que la gente con quien hablaba lo dejara ya y fui a por el.
Le hablé en Castellano, por supuesto, con un forma rotunda "Don Jodorowsky, permita me darle las gracias por su trabajo y por los vídeos con Sánchez Drago". En vez de soltarme por ejemplo " Sos gallego po ??" me dio las gracias en primer lugar y me dijo que miré los que hizo con Buenafuente hace poco, que paso en Barcelona para la feria del libro de
Vino al rato a la mesa un tipo pijo típico de provincia a hablarle, lo bueno es que era igual de impresionado que yo, por lo meno. Le presto atención, como a mi y acabo por sacarle las cartas y comentarle su preocupación, que no había participado yo, ya me ponía al margen de esto. Ya sentía que mi rato pasó, volví al bar tomar algo y espere un poco, ya no había casi nadie. Cuando Alejandro Jodorowsky iba para irse volví a saludarle y despedirme en una forma muy castiza, volvió a sonreír y decirme adiós. Había sentido hablar el hijo y alguien del teatro de ir a cenar fuera, de lo cual hubiera a lo mejor poder hacer un cacho de caminada con ellos, pero no quería ser un pesado fan mas. Ya era el momento de irme ya. Muy feliz por ver buen teatro y haber encontrado a alguien tan interesante. Esta bien poder hablar con gente que uno admira, solamente por su trabajo y su obra, por ver el ser detrás. Pero con el vi otra cosa también, vi alguien con mas de ochenta años muy ágil, tan inteligente, con ganas de hace cosas aun, pasarse al dibujo por ejemplo me comento. Vi creo una de las personas mas a gusto desde mucho.
Entonces con esto yo salí de mi túnel, como un topo, igual que en su largometraje. Que con sus manos fue, vio, pero no se quedo ciego, sino que vi que la voluntad lo es todo a pesar de lo nos llevamos a hombro.
(1) : Ed Wood, de Tim Burton, donde el peor director de la historia se encuentra con Orson Welles.



















